Me llamo Nieves Urrutia Pranzoni.

 

Gracias a mis constantes inquietudes por encontrar sentido a la vida y por los porqués de la enfermedad y condicionamientos psicológicos, comienzo un camino de desarrollo personal, en el cual la alimentación macrobiótica es mi punto de partida. 

Mi conclusión es que una persona que se alimenta conscientemente, gana en salud.

¿Por qué?

Porque el alimento nos crea. Cuando una se hace consciente de qué es alimento y desde dónde accedemos a ello, empiezas a descubrirte físicamente más enérgica, mentalmente más lúcida, emocionalmente más cómoda  y espiritualmente más elevada. 

En definitiva, cuando alcanzamos cierto estado de  bienestar, te vuelves más sutil, consciente y perceptiva ante los ritmos naturales, tuyos, de tu entorno y del cosmos, entonces la vida se torna más  fácil y gozosa. Y de aquí, hasta el infinito y más allá...

 

COMIDA FÍSICA Y COMIDA ENERGÉTICA

En nuestro planeta encontramos elementos diversos: tierra, agua, aire, animales, plantas, etc. Estos elementos son mundos materializados, y nosotros nos alimentamos de ellos.

Una parte de estos alimentos se dirige a los intestinos; otra parte a los pulmones. Pero en el medio ambiente hay además vibraciones, energía y radiaciones, y también nos alimentamos de ellas, absorbiéndolas por el sistema dorsal. Por la boca comemos estos mundos materializados, y por el sistema dorsal los no materializados.

 

Este tipo de comida, las vibraciones, las radiaciones, los rayos cósmicos, los movimientos de los planetas, los ciclos lunares, etc… está llegando constantemente a nosotras, de tal modo que no nos es posible controlarlo. Sólo experimentarlo como receptores. Pero este otro tipo, el que ingerimos por la boca, sí que lo podemos elegir. Podríamos llamar a una de ellas comida física y a la otra comida espiritual o mental o vibraciones... La comida física es condensada, yang, mientras que la comida espiritual es más expandida, más yin. Ambas son antagonistas y complementarias entre sí. Para absorber las formas yang, compactas, empleamos un sistema yin, expandido y hueco, como son nuestros intestinos, mientras que para absorber la “comida” yin, más expandida, más sutil, usamos un SISTEMA DIGESTIVO compacto que llamamos SISTEMA NERVIOSO.

 

 

 

 

Gustu es mi mochila de herramientas, la que me ha ayudado a llenarme de vitalidad y entusiasmo por la vida, ha encontrarme en paz con lo que soy. Yo, de forma honesta, la abro para compatirla contigo, porque me hace feliz.

 

 

 

MI CURRICULUM PROFESIONAL 

Licenciada en farmacia, UPV.

Especialista en dietética, nutrición y dietoterapia por la Universidad de Navarra.

Especialista en macrobiótica por la EEM.

 

 

Imparto consultas privadas, conferencias y talleres de alimentación natural y energética desde hace 10 años.